VENEZUELA SEGÚN TRINO MORA

Trino Mora interpretantando el tema My Way
Trino Mora interpretantando el tema My Way

Artículo publicado en la Revista Zeta en el mes de agosto de 2012

Trino Mora está de vuelta en los escenarios de la ciudad, incluyendo los miércoles en el Teatro Premium de Los Naranjos, en Caracas, donde dará un último concierto el 12 de septiembre. En un concierto realizado allí el pasado 29 de agosto en tributo al Rey del Rock & Roll, y en una entrevista exclusiva para Zeta, el eterno rebelde Trino Mora reveló detalles de su vida, sus canciones y sus perspectivas sobre la realidad actual.

Por SARA KAFROUNI

Eran las 8 de la noche y el sonido de un místico gong anunciaba el inicio de una hora llena de memorias que invocaban al Rey del Rock & Roll, Elvis Presley, mientras tras camerinos se preparaba, con la tranquilidad adquirida, el gran Trino Mora, para rendir un íntimo tributo a quien le cambió la vida y quien cumplió el pasado 16 de agosto 35 años de fallecido.

Vestido con jeans oscuros, una franela negra y un chaleco de jean, que le daba un toque “rockanrolero” casual, y con su característico cabello largo y suelto, Trino Mora inició su presentación siguiendo el sentir de lo que él llama “el sonido de Dios”, y con una vigorosa voz entonó la letra de Kansas City  junto a los diestros músicos, “amigos, ejecutantes y cantantes” de la agrupación los Beat3, Zarik Medina en el teclado, Carlos Kinttero en el bajo, Iñigo Ayala en la guitarra y el excelente baterista Miguel Ricardo Chacín de la agrupación Trabuco contrapunto, quienes lo acompañan durante esta serie de conciertos definidos por Trino Mora como algo bonito y cercano: “En los shows siempre hago uso del humor negro o morado (risas), es bonito. Siempre lo utilizo para que la gente se sienta ligada, cercana y que no sienta que yo simplemente soy el tipo que está ahí para cobrar y para ser artista. Con estos conciertos busco divertirme y recordarle a la gente, que el que me vea y todavía tenga dudas vea que estoy cantando en vivo, que son cuatro personas que están tocando en una tarima y que el sonido no viene en dos aviones, no hay egos”. Trino Mora aprovechó varias oportunidades para bromear con la audiencia que estaban doblando, incluyendo sus últimas palabras en tarima “les voy a confesar algo: estábamos doblando”, lo que causó la risa automática del público, que recordó la irreverencia peculiar del Trino Mora de los años 70, quien asegura que cuando él empezó en el mundo de la música todo “era muy diferente y había un motivo para revelarse”, y que de ese argumento basado en la revolución de la sociedad es que nacieron varias de sus grandes composiciones, poco apreciadas, como Virgen del alma, Sé tú mismo, Control de natalidad, Venezolano de la boca para afuera y El  talento y el colchón. “Todo era malo, y muchas cosas que antes eran malas ahora son buenas. En mis canciones está esa historia, todo ese tipo de cosas. Cuando supe que aquí ponían himen postizo hice una canción que se llama Virgen de alma y entonces me la cuestionaron. Cuando vi que algunos políticos no estaban haciendo las cosas bien escribí una canción que se llama Sé tú mismo, canciones de ese tipo” dijo Trino Mora.

Trino Mora siguió su presentación en el Teatro Premium de Los Naranjos intercalando algunos de sus temas durante la hora y media que dedicó a su afable público. Interpretó varios de sus temas como Mi corazón (1974), Libera tu mente (1972), Mi tristeza (1970), Sé tu mismo (1972) y el tema De la boca para afuera (1981), tema que le prohibieron por su punzante temática, muy oportuna y vigente casi 21 años después. Con la advertencia de que esta canción y todas las que ha compuesto “son talla única genéricas, irreversibles y unisex” arrancó la interpretación del polémico tema así: “Si mi muerte contribuye a que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro, Simón Bolívar.  Ay que triste es no saber que se tiene un gran país, no hay conciencia, no hay amor. Se le engañan y se le prometen cosas que no han de cumplir, yo no sé por cuánto tiempo él lo pueda resistir, tú que tienes en tus manos la palabra o el poder, cómo diablos no has de ver lo que tú tienes que hacer. Solamente el oro negro no sirve para comer y así poder mantener a quien no cumple su deber. No hay que ser venezolano de la boca para afuera ni cantar alma llanera para callarnos mejor”.

Trino Mora en su tributo al Rey del rock interpretó Hound Dog, Blue Suede Shoes, Suspicious Minds, Unchained Melody (versión Elvis y no la de The Righteous Brothers), I Can’t Help Falling in Love, la cual dedicó a su pareja quien se encontraba sentada entre el público, y la famosísima My Way (versión Elvis y no la de Frank Sinatra). Trino Mora varió su repertorio con los temas I Can’t Turn You Loose del americano Otis Redding, Proud Mary de Creedence Clearwater Revival (CCR) y Jhonny B. Goode de Chuck Berry.

El momento íntimo de la noche fue cuando Trino Mora interpretó uno de sus nuevos temas junto a Carlos Kinttero, hijo del mítico Edgar Alexander (Los Impala), quien lo acompañó en la guitarra y luego sorprendió al público al interpretar en solitario un hermoso tema titulado Despegar y que forma parte de su prolífica producción musical. No hizo falta nada más que su voz y su guitarra para sumergir a la selecta audiencia en el romanticismo de su canto.

Trino Mora haciendo el gesto de rock
Trino Mora haciendo el gesto de rock

El Trino Irreverente.

El Rock & Roll ha sido el alma para Trino Mora y por eso asegura que este género musical le ha brindado la oportunidad de ser él mismo y disfrutar la música siendo sincero, culto, irreverente y firme.  “El Rock & Roll es evolutivo, es progresista y por eso yo me he identificado con él para decir mis cosas y tener mi actitud. Algunos piensan ‘ese se quedó en los 60’ y yo sigo mi conducta, manteniendo mis pensamientos, manteniendo mis principios y fiel a mi país a través de mis canciones. Todo es coherente, hasta las canciones que estoy haciendo ahora”, dijo Trino Mora en un intervalo de su presentación.

Preguntándole sobre rebeldías y travesuras sociales, Trino Mora contó que en los años 60 y 70, para evitar conflictos con las personas de poder que lo señalaban como homosexual y de consumir drogas, decidió ir a discotecas “de ambiente” (homosexuales) con cinco amigas, de esa forma podía disfrutar sus fiestas ya que los gays de los clubes nocturnos que frecuentaba no se metían con él, ni para crearle conflicto ni para señalarlo. Además de esto, Trino Mora relató que cuando se fue a estudiar a Estados Unidos, una de sus actitudes irreverentes era ir a las iglesias de los negros, donde se cantaba Gospel, y de ahí el ritmo en su cuerpo y su lema de que le gusta hacer canciones rítmicas con las que se pueda mover el cerebro y el coxis al mismo tiempo: “En vez de ir a la misa católica me iba a la misa de los negros, de ahí la música se me metió en los huesos, en el alma y nunca me ha salido de ahí”, expresó Trino Mora.

Respecto al siempre agitado ámbito de la política, Trino Mora confesó que se ha revelado contra personas que han manejado el país, lo que le ha traído muchos problemas, y de ahí la percepción que tiene de que Venezuela es “un Ferrari, donde el único rollo siempre ha sido el chófer”.

De esta manera, luego de una entrevista exclusiva y un una hora y media de concierto, Trino Mora rindió tributo a Elvis Presley, al Rock & Roll e hizo honor a su vena impetuosa, directa y siempre opositora que mantiene su ritmo fluido en la música con temáticas reflexivas. Trino Mora es para algunos un grande del rock venezolano, para otros un personaje muy kitsch, pero definitivamente Trino Mora es un ícono de la cultura contemporánea venezolana y nadie le quita lo “rocanroleao”, y durante estos conciertos íntimos, el famoso teatro de Los Naranjos está siendo testigo de ello.